viernes, 17 de septiembre de 2010

Pensamientos de la primavera pasada.

Ideas, pensamientos, recuerdos de un amor que ya no volverá.
A veces sueño con que todo hubiera salido diferente, que ese día en el que estábamos todos en la fiesta, tú me hubieras cogido de la mano, me hubieras llevado a un lugar más apartado y me hubieras pedido, como haría un año antes, que saliera contigo, que volviésemos a estar juntos, ya que aunque a lo mejor tú no lo supieras yo tenía esa esperanza, esa ilusión de que tu esperabas a ese día para volver conmigo, ¡para estar juntos otra vez! pero me equivoque, en vez de todo eso simplemente me dijiste en voz baja delante de todos: olvida esa fecha, nunca más volveremos a estar juntos.
En ese momento no me lo podía creer, te pedí que te fueras y me dejaras sola un momento porque necesitaba asimilar que tú, tú el amor de mi vida, mis sueños, mis esperanzas contigo, todo, todo,  absolutamente todo, se había desvanecido en ese instante. El mundo se me vino encima y me sentí  frágil, no me podía creer lo que me estaba ocurriendo, que estúpida fuí, pensaba, yo que estaba enamorada de ti, que soñaba con volver a tener una vida juntos, ¡que ingenua!. Tú solo me querías para estar en verano, si, para no aburrirte esos dos largos meses apartados de la sociedad, rodeados de campo, en la misma rutina diaria, con la misma gente y en los mismos sitios.
Esos momentos de dolor, desilusión, amargura ya pasaron, ahora se han convertido en miedo, miedo al próximo verano que ya se acerca, miedo a volver a caer en tu juego, miedo a creer en tus palabras, en tus mentiras, en tus falsas miradas, en tus falsos te quiero que solo buscan una cosa: mi cuerpo. Sí, por duro que parezca ya todo ese amor que podrías tenerme en el pasado se ha convertido solo en eso, en pasión, en pura atracción sexual. Y lo peor de todo te has convertido en un ser mentiroso, que me engaña a mí con falsas promesas de amor y a tu nueva pareja con infidelidades y mentiras haciéndome situar en medio de todo este caos, haciendo que apenas a  meses del verano yo vuelva a caer, a tener dudas, a retroceder en mi camino hacia delante  y volver a hundirme, un poco más, en ese agujero negro sin tu amor, ese agujero que tú me reabres cada  vez que te acercas con tus mentiras e historias de amor que tu sabes que anhelo, porque a pesar de todo,de una manera u otra, te sigo queriendo, y es que aun recuerdo nuestro primer beso , ¡hace ya tantos años!, en esa placita, rodeada de arboles, sentados en la acera tú me besaste, mi primer beso, aunque para ti no fuera nada especial, tal vez ni te acuerdes pero para mí fue el primero, el primero que se acerco a mis labios y me hizo sentir cosquilleos en el estomago. Fuiste aquél, que cuando éramos tan solo unos niños me hiciste mujer, en un lugar un poco pintoresco, por así decirlo, pero me hiciste tuya, mi primera vez, tú y yo. Es algo que nunca olvidaré y que espero que tú tampoco porque a pesar de todo fuiste el primero en acariciarme, besarme, tocarme, amarme.  En definitiva fuiste mi primer amor, y eso jamás se olvida.